martes, 24 de marzo de 2009

A vueltas con la oscuridad

Cuando todo se vuelve negro
la fluidez desaparece,
nada entra, nada sale.
Dejamos de ser nosotros
cuando nos sentimos inermes,
cuando estamos perdidos,
tratando de reencontrarnos
sin que hallemos la manera
de volver a lo que fuimos;
párpados cerrados
como cortinas espesas
te alejan del exterior,
las cuerdas de tu garganta
ni gritan, ni susurran, ni rasgan,
nada te llega al tímpano
que haga activar la cadena,
ni hueles, ni gustas, ni tactas,
y sobre todo te cierras,
te encierras en ti mismo
sin dar a la luz un triste pensamiento
que aporte sentido a tu vida.
Sin sentidos no hay plenitud
ni tan siquiera aproximación,
sólo existe la nada, el vacío,
la espesante oscuridad.

1 comentario:

anemicoquimico dijo...

"te encierras en ti mismo
sin dar a la luz un triste pensamiento
que aporte sentido a tu vida."

Se esta volviendo usted un poeta intimista...

Precioso el devaneo para con la oscuridad.

Casualidad que me tope con ello justo desde el quicio de mi ventana mientras la torpe noche se empeña en desvelarme para mostrarme esa franja del día en que la oscuridad se desvanece para convertirse en mañana.

Desde que nos vimos con la pata de palo, mutuamente malo malo malo.

Un saludo nocturno "Maestro", que sigue siendo mucho mejor que profesor...Con su permiso le añado a mi blog. Hay pocas cosas dignas de ser leidas.Y la noche nos hace complices de la nada, verdad?

Db.